BANDA DE PAZ
TODA UNA HISTORIA
Nuestra institución educativa como todas las demás, soñaban con tener una agrupación musical que sirviera para amenizar los diferentes desfiles, que se realizan en diferentes eventos de la comunidad, ya sea de carácter religioso deportivo o cultural, soñar, si por que realmente en ese entonces, se presentaban como grandes obstáculos :
- El número de estudiantes era muy reducido
- La institución no tenia recursos económicos o un determinado rubro, para tal fin.
- El costo de los instrumentos era demasiado elevado
- La sola idea de tener una banda era algo descabellado para nuestros dirigentes
-No existía ningún tipo de ayuda para éste tipo de organizaciones, a nivel regional,
Departamental o nacional
- Invertir en la cultura era sinónimo de perdida.
Pasaron los días y tal vez los meses sin que se volviera a comentar y hacer algo sobre ésta idea, pero al inicio de un nuevo año escolar e iniciando clases, los estudiantes de nuestro colegio se había aumentado el número de estudiantes de Ochenta a Ciento diez,
Volviendo la esperanza a la mente de quienes deseaban éste bonito sueño. Es así, cómo
en las clases de música se comenzó a trabajar con todos los estudiantes en los diferentes grados, con baquetas y bastones, cuyo sonido lo realizaban en el cuerpo o en el piso ets,
inmensa la colaboración de los niños y jóvenes pues de los ciento diez estudiantes , cien quisieron formar parte de ésta agrupación musical , sacrificando su tiempo en todos los ensayos ya sea en las tardes e inclusive los sábados.
Así pasaron tres meses de trabajo, sin que los jóvenes supieran, como se organizaría la banda instrumentalmente, nadie preguntaba, todos trabajaban, el tiempo de ensayos hizo que diez estudiantes se retiraran, pero esto no impedía el curso que ésta noble causa había emprendido, el ritmo, el compás y la uniformidad de los diferentes ejercicios por parte de las niñas era algo majestuoso y bonito.
Se termina el año y en las mentes de los niños la idea genial de tener nuestra banda se madura más, pues el tiempo para empezar a funcionar ya se aproxima es, Septiembre 20 del año de l994, un año de trabajo, fecha en la cual se realizara la prueba de fuego por que de instrumentos solo teníamos dos tamboras de color blanco y negro pertenecientes al grupo Sentimiento Andino el cual los había puesto al servicio de los muchachos en calidad de préstamo.
En el mes de Octubre del mismo año se sita a los noventa posibles integrantes de la futura banda de nuestra institución y después del discurso de motivación por parte del profesor de música, un gran número de integrantes comienzan a desistir y se retiran 20, los más duros, los más fieles, los más emprendedores, los que contestaron al profesor “Estamos con UD, pa las que sea “, el trabajo y el sueño sigue su curso. El siguiente ensayo sería en la calle ante el público en la avenida el Arrayán, y ante una barra que estaría dispuesta a todo, menos a aplaudir nuestro trabajo, al contrario la rechifla y la burla era y es parte aun en estos tiempos, de estudiantes de otra institución educativa, que conformaban ya en ese entonces una pequeña banda de guerra, que fuera el orgullo y la imagen no solo de la institución educativa San José sino del mismo municipio.
Los vientos soplaban rumores de esperanza para los organizadores de nuestra empresa a seguir, por todas partes se comenzaba a rumorar el acontecimiento, pero nadie sabia nada, nadie decía nada era un verdadero misterio, por que sabíamos que si nuestro fin, se difundía en nuestra comunidad , colocaríamos en riesgo nuestro sueño, creo que todos teníamos un poco de miedo, a que principalmente nuestra rectora se entere y nos niegue el apoyo, por que en alguna ocasión que se le manifestó ésta idea, la considero descabellada, por todos los obstáculos antes mencionados . Claro está que ésta faena , comenzaba también a golpear puertas, buscando apoyo no económico sino de ideas, de iniciativas, para poder en el futuro conseguir la ayuda necesaria para desarrollar nuestro trabajo, más sin embargo muchachos como, Everardo Naranjo, Humberto Usama, Oscar Lucero, Efraín Chamorro, Oscar Beltrán, Bernardo Escobar nuestro primer bastonero superior, entre otros y las señoritas Eliana Quiroz, Sandra Morillo, Alcira Pineda, Yamile Cultid, Ángela Morillo y otras que en éste momento no me recuerdo, pero que el agradecimiento es eterno y los llevamos en el corazón, fueron los principales gestores que emprendieron éste momento musical en mí colegio, ¿Por qué mí colegio?. Por la sencilla razón que aquí, conseguí todo, mis sueños comenzaron a hacerse realidad, el trabajar con niños mi música, era lo más grande, tal vez la misión que Dios me había encomendado, se empezaba a cumplir.
Recordar, se dice que es volver a vivir, es cierto, por mi mente pasan bonitos recuerdos algunos alegres, tristes, más de angustia, el desánimo a veces quería invadirnos, se imaginan, ustedes amigos lectores de ésta bonita historia, lo que es salir a un pequeño desfile a amenizar con nuestra banda no ya de guerra sino, que hasta el nombre lo habíamos cambiado era BANDA DE PAZ, algo nuevo, que causó impresión en nuestra comunidad y mucha crítica. “Están locos, decía le gente, es banda de guerra, no de paz, remendones”. Pero la angustia no era el salir a enfrentarnos ante un público que sabíamos de ante mano no nos recibirían bien, la desesperación y el temblor de nuestro cuerpo era el saber que el día y la hora, se aproximaban y mi agrupación no poseía instrumentos musicales.
Las niñas manejaban a la perfección el bastón de madera, todos tenían en su mente la idea de marchar y caminar con elegancia, pero no la marcha militar sino más bien, de colocarle el toque alegre y majestuoso del baile, la música se expresaba con gusto y claridad plasmada en el redoblar de las baquetas, eran los únicos instrumentos musicales que teníamos, y la esperanza que por medio de ellos, llegaríamos a tener todo un instrumental, mejor que el que poseía la banda del colegio san José.
El día, comienza alegre pues el sol alumbra a todos con claridad, y en el almanaque se mira el nombre del día esperado, viernes 12 de Octubre de l994, en el colegio se respira un aire tenso cargado de nerviosismo y dudas pues la hora de que los setenta integrantes de la banda de paz de la institución saldrían, a brindar el añorado espectáculo. Los estudiantes deben irse a su casa a su respectivo almuerzo y volver a las tres de la tarde, en el patio único y principal se hallan los integrantes de la banda de paz sin uniforme, sin instrumentos, pero con todo el ánimo de hacer música con:
- Cajas de cartón, que reemplazaban a los bombos
- Tarros de manteca, que reemplazaban a los redoblantes
- Botellas de vidrio, que reemplazaban a los triángulos y liras.
El portón de nuestro colegio se abrió para dar paso a nuestra banda de paz, todos orgullosos y elegantes , nuestra música sonaba muy bien, pues las cajas de cartón por más que las habíamos, forrado con cinta escot , producían un sonido bajo de volumen y los tarros de manteca, no nos sonaban tan bien, se nos rompían con facilidad, para vencer ésta dificultad cada músico cargaba dos y tres tarros de diferente color, y no falto que el interprete se emocionara y golpeara demasiado duro la botella con un clavo y la quebrara, produciendo un sonido de escándalo y logrando muchísimos, chiflidos de quienes nos admiraban en la calle. Así termino nuestra faena, con nuestros bombos y redoblantes rotos y en las canecas de basura, pero con el ánimo de seguir luchando, no falto el discurso de ánimo y felicitación por parte del profesor, los abrazos y palabras de aliento como las carcajadas que brotaban sin cesar del grupo que desafió la autoridad de nuestros dirigentes y demostró, que si, se puede hacer música, careciendo de un instrumental apropiado, jamás se imaginaron los niños y jóvenes de ésta agrupación, lo que éste acto pudiera repercutir sobre la música en el futuro.
Comienza una nueva semana de trabajo en nuestra institución, día lunes l5 de octubre, todos esperamos tal vez un saludo de apoyo, de aliento, ya que los de la banda no nos cambiábamos por nadíes, solo que la alegría duro muy poco, pues la presencia del profesor Jaime era requerida con urgencia en rectoría. Me detuve ante la puerta de la hermana rectora J.Edelmira del Castillo, salude y estoy seguro no recibí contestación, solo sentí su mirada, tal vez no de reproche, sino más bien de remordimiento al sentirse acosada por nuestra idea y no poder hacer algo para ayudarnos. Permanecí de pie en su oficina, sintiendo escalofrió sobre mi cuerpo y absorbiendo el aire pesado de un recinto pequeño y encerrado, pues su construcción era antigua y de tapias, me pareció aquellos segundos horas de espera. Por fin la voz clara y estricta broto de los labios de la hermana y llegaron a mis oídos como un llamado de atención duro, drástico pero a la vez impregnado de ternura.
“Le dije, que era una idea loca, que no tenemos recursos para eso, que somos pobres, pues usted, nos a hecho quedar mal, en ridículo, y se merece un llamado de atención y con esto están de acuerdo algunos compañeros profesores”. No saben el frió que recorrió mi cuerpo, recién llegado a trabajar a éste colegio, que me ha brindado todo para salir adelante y tener que salir con la cabeza inclinada por no saber obedecer, significaba para mi todo un desastre, mi mente viajo por todo lado , ya no escuchaba lo que la hermana me decía , el volumen de su voz comenzaba a subir, volviendo a la realidad me dije “Chucho ayúdame” y como éste amigo que nunca me ha fallado y ésta vez también me escucho, se produjo el milagro. Buenos días hermanita, buenos días profesor, fueron las palabras de quien ingresaba en el recinto, otro regaño más pensé.
Se que esta regañando al profesor, por el acontecimiento ocurrido el día viernes, dijo el padre Vicente Espinosa Tapia, ya fallecido con un aire de sonrisa, el cual me tranquilizo un poco, Cosas como éstas no suceden a diario le manifestó, por que ya no existen lideres para hacer cosas que parecen tontas, pero que guardan un gran acierto en la vida hermana, el color pálido de mi rostro de susto, comenzó a tornarse a su normalidad. Profesor me dijo mirándome fijamente, su banda SONO MUY BONITO, y eso que con cajas de cartón y tarros de manteca, que tal si tuviéramos instrumentos adecuados, que eso es imposible, replico la hermana rectora. No, volvió a replicar el padre, hemos estado conversando con don Feliz Erira, presidente de la junta de padres de familia, y El ya viene al colegio para ponernos de acuerdo hermana, que es lo que tenemos que hacer para hacer realidad esta gran idea.
Don Feliz, saludo cariñoso al padre y luego a la hermana, y dirigiéndose a mi, me dijo “ felicitaciones Profe, definitivamente su abuelo Jeremías Cultid director de nuestra banda que en paz descanse debe sentirse orgulloso de su nieto”, nosotros lo hemos aplaudido, en medio de la rechifla que Ud y los músicos recibían, todo esto me pareció un verdadero sueño, era el mejor trofeo de regalo que recibía en mi vida de músico, y les cuento , en un momento que alcé a mirar al la hermana rectora , la mire toda transformada , se había sentado y miraba asombrada al padre y a don Feliz.
Todo cambio, todo se tornaba bonito, la hermana manifestó con dulzura y esperanza:
“padre, don Feliz, no tenemos plata”, no se preocupe hermanita dijo don Feliz, nos hemos puesto de acuerdo y para que Ud, hermana y prófe, se sientan bien el padre PRESTA
Para terminar ésta corta historia quiero contarles que el día siete de diciembre del mismo año se inauguraba mi gran banda de paz del instituto técnico promoción social a las seis y media de la tarde en un gran desfile de inauguración, con instrumentos propios traídos desde Bogota con WILMAR MAFLA COMO BASTONERO SUPERIOR Y
Jaime Cultid Benavides
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